Por una Venezuela hermosa – Fuerza y fe

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Panoramica del Salto Angel - Cañon del Diablo - Río Churun | Fotografía: Heribert Dezeo
Panoramica del Salto Angel - Cañon del Diablo - Río Churun | Fotografía: Heribert Dezeo
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Hoy quiero plasmar algunas reflexiones sobre un relato que me viene abordando desde hace tiempo, escribir unas modestas palabras, no exentas de profundo sentimiento; fragmentos que son ciertos para todo aquel venezolano que se encuentra lejos de su tierra, de su patria, que desea escuchar o leer al que dice que arrancarse a Venezuela del corazón no es tan fácil, porque no se puede olvidar lo que realmente se ama, y así como se han levantado otras naciones, así como se han superado dictaduras, catástrofes, convirtiéndose luego en universal ejemplo de superación. Nosotros también veremos el resplandor de una Venezuela transformada.

Las sociedades se pueden reinventar, y así viene sucediendo desde el principio de los tiempos, las historias no son constantes, y muchos ejemplos relativamente cercanos, nos demuestran como Alemania, Chile, Perú se han levantado; y otros países, por imperativo evolutivo, se van a levantar !Claro que sí! Existirá un cambio en el fondo, también en las formas, vendrá una nueva conciencia colectiva y tendremos un país con gente alegre, lleno de la gracia divina, derribando finamente el mal y la oscuridad.

Nuestra Venezuela es un país amado y privilegiado, tiene un ángel: el Salto del Ángel; los tepuyes*, hermosos con selva, montaña o nieve; médanos de coro; Llanos, músculo del Orinoco. Esa Venezuela que llevamos por dentro con nuestras raíces, costumbres y cultura, la que nos hace poner los pelos de punta cuando estamos fuera del país, de la patria, insisto, y escuchamos el himno compuesto por Vicente Salia y Juan José Landaeta. Se hace imposible contener las lágrimas, a veces parece difícil mantener la esperanza cuando miramos alrededor: ruinas y miseria. A nuestro país le parece imposible encontrar fortaleza donde no la hay y uno intenta salir corriendo, huir, esconderte, llenarte de rencor e impotencia.

Pero la vida nos ha enseñado que cuando más oscura está la noche más cerca está el amanecer. ¿Ustedes creen que Dios abandonará a los nacidos en un país lleno de tantas bellezas, con un gentilicio hermoso? Ellos aún no se han dado cuenta que a pesar de todo el daño que han causado al país el pueblo tiene voluntad de paz, de seguir luchando para rescatar esos valores perdidos, que si somos capaces de salir. Lo demostramos en 1999 con la tragedia de la Vaguada de Vargas. Unión y solidaridad para poder levantarnos y seguir adelante. Juntos alcanzaremos donde jamás hemos llegado. Pronto veremos el renacer y la esperanza, esa que es lo último que se pierde, mientras creamos en nuestro hermoso país y su verdadera gente que lo ama. Ya no creemos en los dictadores, que no políticos, que se sirvieron de ella e intentaron acabar con un país hermoso, una sociedad hermosa, llamado Venezuela. Aquí estamos para demostrarles que NO PUEDEN.

Fuerza y fe.

*La palabra “tepuy” significa “montaña” ó “morada de los dioses”

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