El ultraliberalismo, el enemigo de la democracia; Salvemos a la democracia (II)

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Cibeles
Fotografía: Daniel Dionne
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Tztevan Todorov , Premio Príncipe de Asturias de las Ciencias Sociales en el año 2008,  habla de la paradoja Ultraliberal en su libro “La experiencia totalitaria” (1).  El ultraliberalismo amenaza la función política. “La sociedad está amenazada por la concentración de poder y la limitación desmedida del lo que llamamos el bien común”.

El ultraliberalismo tiene rasgos totalitarios en su seno, y dentro de los totalitarismos encontramos los nacionalismos tan típicos de las ideas fascistas. Hoy estamos siendo bombardeados por ideas totalitaristas, nacionalistas y populistas en muchos países Europeos entre los que se encuentra incluida, como no, España.

El ultraliberalismo tiene un poder mesiánico. El ultraliberal cree ciegamente en los mercados, en que los mercados nunca se equivocan. Las ideas ultraliberales están construidas sobre el radicalismo y el maniqueísmo. Todas las políticas están condenadas al devenir económico, al imperativo económico, y esto en sí mismo hace que una sociedad pierda su identidad porque lo único que importa es el dinero… Cuanto tienes, cuanto vales. Es más, el ultraliberal tiende a limitar el poder real de la democracia fomentando la desigualdad.

Según Oxfam Intermon, en su informe “Una economía al servicio del 1%” (2) hace entre otras, las siguientes afirmaciones,

  • El 10% más rico de la población acapara más riqueza que el 80% más pobre, y más del cuádruple que el 50% más pobre.
  • La distribución de la riqueza es enormemente desigual de forma que el 10% más rico de la población ha acumulado el 46% del incremento total de los ingresos, mientras que el 10% más pobre solo ha recibido el 0,6%.
  • El 1% de la población posee más riqueza que el 99% restante.

La desigualdad económica perjudica a todo el mundo, debilita el crecimiento y la cohesión social”.  La desigualdad económica agrava la desigualdad entre hombres y mujeres, el FMI ha revelado cómo en los países con mayor desigualdad de ingresos se observa una mayor desigualdad entre hombres y mujeres. (2)

En la joven democracia española desde siempre ha existido una pugna entre quienes presionan desde abajo para obtener mejores condiciones y quienes desde arriba ejercen su poder para disminuir este impulso.

Aristóteles en su libro “Política” describió esa misma lucha. Su propuesta fue que los países deben de propugnar el estado del bienestar para evitar una revolución reduciendo la desigualdad. Hay también quien piensa que la forma de reducir la posibilidad de una revolución es limitando la democracia.

En España desde el principio se ha hablado del estado del bienestar, si bien es obvio que sucesivos recortes en el mismo están llevando a que la brecha de desigualdad sea cada vez más patente y una gran parte de la población puede estar sintiendo que la democracia se está recortando y se utiliza con “doble rasero” sintiendo que se aplica sólo en una dirección.

Existen una parte de la población española que siente que la democracia está atentando contra ellos y no se sienten identificados con las medidas, casi siempre a favor de unos, sean las que necesitan para salir adelante. Esto es debido en gran medida al ultraliberalismo imperante.

La visión liberal-progresista de Ciudadanos es el camino adecuado, Alejarse de los desmanes del ultraliberalismo. Que exista una parte importante de la población Española que piense que el populismo es la solución, es debido a que no se pone coto al poder ultraliberal.

 

Liberalismo sí, pero con al el control necesario por parte del Estado para evitar volver  a caer en el devenir ultraliberal, y también Progresismo, porque hay que creer en las capacidades del individuo para progresar y porque no vivimos solos.

Hoy puedo y debo de ayudar porque mañana puede ser que el que necesite la ayuda sea yo.

Dr. Antonio Alonso Martín