¿Por qué Alemania no ve en Puigdemont un peligroso delincuente?

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Ni Alemania ni Portugal ni país alguno del mundo logran entender lo que sucede en Cataluña porque es una situación que no se podría dar en sus países, algo para ellos inimaginable.

En cualquier país democrático que se rija por una Constitución la secesión de una parte de su territorio está prohibida con la excepción de Etiopía, Liechtenstein, que es tan pequeño que no se podría ni trazar una línea divisoria, y San Cristóbal, otro pequeño estado insular caribeño. En el pasado también lo admitían la URSS y Yugoslavia que como todos sabemos acabaron troceándose después de algunas guerras porque ni así es fácil lograr la independencia de una región que no ha sido colonizada. La referencia que utiliza el independentismo catalán, Escocia y Canadá, son casos singulares de naciones que se han formado por agregación, así Escocia se une a Inglaterra dejando claro que igual que entra puede salir si un día lo pide.

Volviendo al caso alemán, o al portugués cuyo Presidente nos visita estos días, ellos actúan coherentemente prohibiendo los partidos independentistas, aquellos que se forman para tratar de cometer una ilegalidad según su Carta Magna, y no por eso dejan de ser un país democrático. Por esta razón lo que sucede en España es imposible que tenga cabida en sus países porque han tomado la precaución de impedirlo. En la Transición Cataluña pedía recobrar el Estatut y nada más, lo mismo que pedían el País Vasco y Galicia, pero en el consenso de las 17 autonomías se nos olvidó prohibir a cambio la secesión constitucionalmente, por eso ahora Ciudadanos, y probablemente el PP y el PSOE, aunque no tengan el valor de decirlo por cuestiones electoralistas, quiere que la reforma constitucional recoja qué funciones nunca serán transferibles. Puede parecer una osadía de Albert Rivera, pero recordemos que en Alemania, un Estado Federal, no está transferida la educación, por ejemplo.

Cuando decimos que en Cataluña hubo un delito de rebeldía, pero no por las armas, un alemán se pregunta porqué se permitió. Pueden entender un acto de traición, pero muy difícilmente que un partido legal diga me voy con una DUI. Como apuntaba Felipe González, que tiene muchos amigos en Alemania, cuando Artur Mas convoca un referéndum ilegal el 9-N el Estado tendría que haber intervenido la Autonomía porque se había cometido un acto ilegal desde las Instituciones. No se hizo, algo incomprensible en Alemania, el resto del mundo y hasta en la mayor parte de España. El tema se dejó avanzar y el 6 y 7 de septiembre la Generalitat rompe definitivamente con el Estatuto y la Constitución y el Gobierno no hace nada pese a las advertencias de una encolerizada Inés Arrimadas y con Albert Rivera pidiendo la aplicación del artículo 155 de la Constitución. España sigue teniendo razón y la DUI fue un acto de rebeldía, pero fuera de nuestras fronteras es imposible entender que Rajoy dejase que esa situación se produjese teniendo la ley de su parte y una mayoría absoluta en el Senado.

Muchos que no somos alemanes ni portugueses, tampoco lo entendemos, ni entendemos que se aplique una versión tan blanda del 155 que nadie se ha enterado de que existe. La apariencia es que en Cataluña manda Puigdemont por boca de Torrent que siguen dominando TV3. La Autonomía está intervenida y en manos del Gobierno incluidos los Mossos ¿Alguien lo percibe así?