Pedro Sánchez teme más a los electores que a los independentistas

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Pedro Sánchez
Pedro Sánchez, | Foto: PSC
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No es fácil evaluar quien miente mejor ni que postureo será más eficaz en el circo que ha inaugurado Mariano Rajoy insistiendo en que la corrupción que inunda su partido es solo un cúmulo de casos aislados. El primer número en salir a la pista fue el del PSOE con Pedro Sánchez presentando una moción de censura que le permitiría acceder al poder sin ganar ese derecho en las urnas y sin el permiso de su Comité Federal que se reunirá el lunes. Había que actuar rápidamente como le recordó Pablo Iglesias porque podría ocurrir que el PP convocase elecciones y le arruinase la actuación cuyo único objetivo era poner a Ciudadanos en evidencia votando en contra o apoyándolo, soluciones que siempre habría de dividir a la mitad del electorado de Albert Rivera.

El salto a la pista por parte de Sánchez se basaba en aquel dicho de Alfonso X el Sabio de que los cántaros cuanto más vacíos, más ruido hacen, entendiendo él que los cántaros eran evidentemente nuestras cabezas, pero Ciudadanos saltó rápidamente a la pista para demostrar que no estaban tan vacíos como el líder del PSOE suponía y haciendo gala de coherencia una vez más, le pidió a Sánchez que retire su moción para dar la opción al Gobierno de dimitir y convocar elecciones anticipadas porque si el PP fue el partido más votado y con diferencia, debía ser derrotado también por los votantes, y en el caso de que Rajoy no lo hiciese, negociar entonces una moción de censura que propusiera un presidente que se limitase a convocar elecciones.

Aquí se debería haber suspendido la función, pero los partidos nacionalistas no podían dejar pasar la ocasión de repartir su propaganda y también saltaron a la pista. El PNV, que ya había exprimido al máximo al PP con los PGE, propone abandonar el pacto firmado hace pocos días para la gobernabilidad del estado que tanto le beneficia, y propone a Sánchez su apoyo si les da derecho de autodeterminación y autogobierno tanto al País Vasco como a Cataluña, algo que saben imposible porque un cambio de Gobierno no implica cambio alguno en la composición del Congreso o del Senado, Cámaras donde se legisla y donde el PP tiene mayoría de bloqueo otorgada por los votantes, lo que implica que no se podrá tocar ni una coma de la Constitución sin su apoyo.

No importa, hay redoble de tambores y ahora saltan también a la pista los independentistas del PDCAt y ERC que ofrecen sus votos si promete apoyo a los políticos presos o huidos. Ni así sumarían pese al apoyo explicito de Podemos y todas sus confluencias de confluencias, y habrían de convencer a CC y NC que parecen más serios y firman sus acuerdos. Ahora Pedro Sánchez, porque decir el PSOE es mucho decir, pide apoyo de Ciudadanos prometiendo nuevas elecciones pero que le deje disfrutar del poder unos meses, queriendo transformar el circo en un mercado.

Ciudadanos, sin embargo, solo conoce una manera de crecer y es la coherencia y el pragmatismo, y no parece muy realista dar el poder a un partido con múltiples imputados por corrupción que van a ir cayendo con los juicios de los EREs, los Cursos de Formación, la trama valenciana, etc., judicialmente más graves aún que los casos del PP, salvo que así lo decida el pueblo soberano con sus votos.

Los ciudadanos lo que pedimos es que termine la función, se cierre el circo, se acabe el postureo, y haga política de estado dirigida por quienes decidamos todos con nuestros votos, y a poder ser, con una ley electoral y una circunscripción que nos de voz además de voto.