El país de nunca jamás

¿Cómo es posible que en la era de Internet y las redes sociales se pueda persuadir a la juventud, que su futuro se circunscribe en un idioma minoritario y en un triángulo de terreno de 32.108 km²? | Foto: Jessica Mouzo
¿Cómo es posible que en la era de Internet y las redes sociales se pueda persuadir a la juventud, que su futuro se circunscribe en un idioma minoritario y en un triángulo de terreno de 32.108 km²? | Foto: Jessica Mouzo
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Nunca pensé que pudiera llegar a existir “el país de nunca jamás”, esa arcadia feliz concebida por el arte como una época dorada de abundancia, inocencia y felicidad; un lugar donde la paz, la dicha y la abundancia reinan. Y mira por dónde nace “La Republica de Catalunya”. Pobrecitos sus crédulos “independentistas” que sueñan con vivir en comunión con su pueblo, creando un microuniverso de perfecta armonía.

¿Acaso nadie les dijo que es una ficción, nadie les explicó que no estamos en la antigua Grecia, ni en el Renacimiento, que no estamos en la aldea, si no en el siglo XXI, en un mundo globalizado, donde a pesar de que unos descerebrados gobernantes se empeñen en poner fronteras, éstas cada vez están más diluidas? Nos movemos entre gente que viene y va, entre empresas multinacionales y medios de comunicación que no conocen de fronteras. ¿Cómo es posible que en la era de Internet y las redes sociales se pueda persuadir a la juventud, que su futuro se circunscribe en un idioma minoritario y en un triángulo de terreno de 32.108 km²?.

Me cuesta creer que estos jóvenes renuncien a la universalidad y sobre todo a su identidad como individuos libres. ¿Cuándo dejaron de ser los catalanes que comulgan con esta ficción nacionalista personas con identidad propia para convertirse en masa?

Ayer veía en una televisión pública a un reportero preguntando a los jóvenes que se manifestaban en la plaza de Sant Jaume las razones por las que festejaban la independencia y me dio infinita pena ver cómo esgrimían los mismos argumentos, ni un solo criterio propio, ni una sola idea original. ¿Qué será de estos jóvenes cuando despierten del sueño, para descubrir que todo fue una quimera?

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