¿Qué es nación para mí? ¿Qué es para cada uno de ustedes?

0
1363
Alhambra, Granada, Andalucía, España
Alhambra, Granada, Andalucía, España
Comparte
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

Nación según la RAE es: Conjunto de los habitantes de un país regido por el mismo Gobierno. Patxi López nos brindó con esa cuestión a Pedro Sánchez.

Para mí es España, es el sol que broncea mi piel, es el ritmo de una guitarra o el sonido de la dulzaina y el tamboril. Evidentemente, como castellana que soy, mi patria es mi tierra, su folclore y su cultura, que es inmensa. Tenemos tanta historia en cada una de nuestras piedras, que nos hace alzar más la cabeza. Pero no me hace sentirme más que otro español, soy igual que uno de Albacete como uno de Badajoz y como no, igual que uno de Barcelona. Su Sagrada Familia es la mía, mi acueducto de Segovia, es el suyo. España son las cálidas costas del Mediterráneo o el salvaje océano Atlántico en la “costa da morte”, son las islas Canarias y sus alisios o las Baleares y su Tramontana. España es fiesta y siesta, es trabajo y constancia, es fuente de energía renovable y es tradición. Esto y mucho más es lo que hace grande a España, su riqueza de cultura y diversidad dentro de cada una de las comunidades autonómicas.

Considero que cierta parte de nuestro país no tiene muy claro que es España. Evidentemente, España tiene claro-oscuros, nadie les va a borrar de su historia, pero no debemos empeñarnos en querer cambiar dicha historia, no hay que remover miserias ni abrir heridas. Los bandos de la guerra civil se enterraron en la transición y hoy parece que algunos tienen interés en que vuelvan a surgir esas diferencias y separarnos. Algunos quieren olvidar lo que ha supuesto la banda terrorista ETA en nuestro país, incluso la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, la tilda de movimiento político, y es ahí donde se me pone el vello de punta. ¿Cómo puede usted, señora Carmena, hablar de movimiento político a un grupo terrorista?

Puede que algunos jóvenes votantes no recuerden a esta banda sanguinaria; pues deben saber que asesinaron cerca de 1000 personas en nuestro país. En los años 80 y parte de los 90, vivimos los peores años, años de terror, de disparos, de coches bomba, años de miedo en los que no había una semana en la que el telediario no abriera con el asesinato de un guardia civil, de un policía nacional, de un político o de un periodista. Fueron años de secuestros y extorsiones, años en los que muchas familias tuvieron que abandonar el País Vasco porque no soportaban vivir bajo la diana diaria de estos asesinos. Un 13 de julio de 1997, España vivió uno de los sucesos más horribles. Fue el secuestro y ejecución de Miguel Ángel Blanco, tenía sólo 29 años y era concejal de Partido Popular en Ermua (Vizcaya), ese día todos los españoles salimos a la calle allí donde estuviéramos, alzamos nuestra manos y unimos nuestras voces en un sólo grito: ”!Basta ya!”, eso se oía en todos los rincones de todas las plazas y calles de nuestro país. Nació lo qué se denominó el Espíritu de Ermua. Fue un punto de inflexión, un movimiento cívico por la paz, fue espontáneo y solidario.

Hablo de Miguel Ángel, porque seguro que ustedes recuerdan donde se encontraban ese día, porque marcó un antes y un después, que hoy de nuevo se ha difuminado. Yo, personalmente, he vivido de cerca el terrorismo y hoy, con estas líneas, brindo tributo a la memoria de aquella persona que perdí, aunque en mi corazón permanecerá por siempre. No concibo los desarmes de chiste, no concibo que ciertos políticos lo den valor, no comprendo que grupo como Podemos se junten con asesinos, no concibo que el Partido Popular dejara libre a tantos asesinos, no, no lo concibo porque estas cosas hacen que me duela el alma.

Pues señores, esto también es España y así somos los españoles. Nos unen las tragedias como esta, la indignación por la corrupción, por la mala gestión de nuestros dirigentes políticos y salimos a la calle para proclamar nuestro malestar. También somos capaces de unirnos y ataviarnos con una bandera de España cuando es nuestra selección de fútbol la que consigue una Eurocopa o el Mundial.

Alegría, tristeza, indignación, frustración…sentimientos que nos unen, que hace que en cada uno de los casos podamos decir alto y claro eso de “!Yo soy español, español, español…!”.

Tengo la sensación de que estas cosas se nos olvidan y hay algunas que no pueden caer al cajón de sastre y tirar la llave al río. No se puede mostrar un cartel de ensalzamiento a unos asesinos y que se justifique con que es una sátira, no se debe ni puede banalizar todo esto, no se pueden exhibir unos títeres a niños en los que se ahorca a un juez, se viola a una monja y se ataca a un policía. Nos tenemos que negar a ver estas exhibiciones sectarias, plagadas de ideología anarquista rancia, con total ausencia de valores y de sensatez, que me alarma el hecho de que, con fondos públicos, se dediquen a aleccionarnos de esta manera.

Seguiremos esperando y seguiremos abusando de nuestra paciencia para con estos políticos que proclaman un cambio y seguiremos ilusionados con los regeneracionistas reales, que ya sabemos cuáles son.

In memoriam, Francisco Javier Sanz Morales

Compartir