Luces y sombras del PSOE: De Pablo Iglesias a ¿Pablo Iglesias?

2501
Pablo Iglesias Posse
Comparte
  • 14
  •  
  •  
  •  
  •  
    14
    Shares

Corría el año de 1879, cuando un joven tipógrafo de tan solo 28 años llamado Pablo Iglesias, preparaba desde la clandestinidad un nuevo partido político de corte obrero-socialista, que culminó el 2 de mayo con la fundación del PSOE en la taberna Casa Labra situada en la calle Tetuán, a la que asistieron veinticinco compañeros: dieciséis tipógrafos, cuatro médicos, un doctor, dos joyeros, un marmolista y un zapatero.

Restaurante Casa Labra - Autor- Pablo Sánchez
Restaurante Casa Labra – Autor- Pablo Sánchez

En 1890 encabezó la primera manifestación del 1 de mayo en España, en que se exigía la jornada laboral de 8 horas y el cese del empleo de niños en actividades laborales. También en ese año celebró el II Congreso del PSOE, en que se decidió a participar en las elecciones como partido republicano de corte obrero-socialista. De hecho, en las elecciones de 1905 Pablo Iglesias, Largo Caballero y García Ormaechea salieron elegidos concejales por Madrid.

En 1910, el PSOE consiguió su primer diputado de la historia en el Parlamento Español, cuyo sillón ocupó Iglesias, estrenándose en el Congreso amenazando de muerte a Don Antonio Maura, con aquella lapidaria frase: “El PSOE luchará en la legalidad mientras pueda y saldrá de ella cuando deba. Para evitar que Maura suba al poder, debe llegarse hasta el atentado personal”.

Esta sombra, equiparable a la que 26 años más tarde en otra sesión del Congreso, tuvo la Pasionaria cuando amenazó de muerte al que por entonces era líder de la derecha Don José Calvo Sotelo cuando le dijo: “Usted mañana no verá la luz del sol”, todavía ensombrece más, el apoyo que en el año 1923 dio el Partido Socialista Obrero Español a la dictadura de Primo de Rivera, ya que tras participar por un breve espacio de tiempo en la Internacional comunista de Lenin, Largo Caballero ocupo durante la dictadura, la Consejería de Estado, varios socialistas entraron en el Consejo de trabajo y en diversos órganos del Régimen. Esto permitió a los socialistas una libertad de acción y de expansión de la que no gozaron comunistas ni anarcosindicalistas, que si se opusieron a la dictadura de Primo de Rivera.

Ya en la II República, tras una primera etapa de colaboración con los republicanos, en la que incluso entraron en el Gobierno hasta el año 1933, tuvieron tiempo suficiente, para redactar una constitución sectaria, persecución a la Iglesia Católica, se quemaron conventos, las huelgas se multiplicaron, así como los crímenes políticos, tachándose en esos años al PSOE como un partido contrarrevolucionario y violento.

Llegamos al año 1934, fecha en la que muchos historiadores proclaman el pre-inicio de la Guerra Civil, debido a que, aunque en noviembre de 1933 la CEDA de Gil Robles había ganado las elecciones, la izquierda declaró que no aceptaría que formase Gobierno, y éste se entregó al centro radical de Lerroux. Cuando en el año 1934 la CEDA proclamó su derecho a entrar en el Gobierno, el PSOE dio el golpe de estado revolucionario con las armas conseguidas por Indalecio Prieto y con la ayuda inestimable de la CNT. El golpe incluía el secuestro del Presidente de la República y un Gobierno de Comisarios del Pueblo. Al mismo tiempo, Luis Companys, proclamó en Cataluña el Estado Catalán de la República Federal Española. El golpe fracasó en todo el país salvo en Asturias, donde con 30.000 hombres, los socialistas y otros grupos se ensañaron con sacerdotes, guardias civiles, y algunos paisanos. El diputado socialista Ramón González Peña voló las cajas fuertes del Banco de España, cuyo oro que estaba en el interior es posteriormente entregado a Moscú.

El 13 de julio de 1936 (5 días antes del inicio de la guerra civil) un grupo armado de guardias de Asalto de base socialista acude a casa del líder de la derecha republicana Gil Robles, al que no encuentran. Seguidamente, acuden a la 01:30 de la madrugada al domicilio del líder de la derecha monárquica, José Calvo Sotelo, al que se llevan arrestado en un furgón, y en el que el militante socialista Condés le dispara dos tiros en la cabeza abandonando el cadáver en el cementerio del Este. Se cree que este hecho, fue el detonante final para el golpe de 1936 que ya se venía preparando.

Durante la Guerra Civil, las sombras más oscuras vuelven a cernirse sobre el PSOE, ya que es el partido que primero militariza la política española creando milicias que se entrenaban en la Casa de Campo por militares y policías, dando una extraña unión entre la policía y las milicias. Es el partido de las checas, donde al margen de las leyes se utilizaban instalaciones para detener, interrogar, torturar, juzgar de manera sumarísima y ejecutar a sospechosos del bando rebelde y es el partido, que tras la derrota de la República, la dirección socialista se divide en el exilio entre los partidarios de apostar por un frente plural de fuerzas políticas antifranquistas, incluidos los monárquicos, y aquellos que apuestan por esperar a la muerte del dictador para reconstruir el PSOE. La dirección del PSOE en el exilio, cuando Rodolfo Llopis accede al cargo de Primer Secretario, considera que al día siguiente de la muerte de Franco el PSOE sería legalizado y se convertiría en el gran partido de la izquierda española, con miles de nostálgicos arremolinándose en las agrupaciones para pedir su afiliación a la organización de Pablo Iglesias.

Rodolfo Llopis - Autor Olla, Harry / Anefo
Rodolfo Llopis – Autor Olla, Harry / Anefo

Los pocos dirigentes del PSOE y la UGT que habían sobrevivido a la represión del franquismo y permanecían en el interior no veían realista la estrategia del PSOE del exilio y retaron a la dirección encabezada por Rodolfo Llopis. El enfrentamiento provocó la escisión de 1972, con dos Partidos Socialistas que se reclamaron herederos del de Pablo Iglesias. La Internacional Socialista acabó reconociendo en enero de 1974 la legitimidad del XII Congreso del PSOE, y por tanto dando el espaldarazo al PSOE «renovado» de Felipe González, Nicolás Redondo, Alfonso Guerra, etc. Durante más de 4 años convivieron en la escena del socialismo español el PSOE y el llamado PSOE (H).

Después de tantas sombras del Partido Socialista Obrero Español, le llegó la luz, una luz cegadora en forma de votos, que en el año 1982 propiciaron la mayoría absoluta con 202 escaños que permitieron que el capítulo de la transición se cerrara, devolviendo al poder a un partido de izquierdas 43 años después. Luces como la entrada de España en la Comunidad Económica Europea y en la OTAN en 1986, profesionalización de las Fuerzas Armadas, la plena funcionalidad del Estado de las Autonomías y conquistas sociales que hoy en día perduran.

Estas luces dieron paso a las sombras, a la misma velocidad que el poeta Luis Cernuda experimentaba con ellas, pues tanto la realidad como el deseo son vivenciados como luz o como sombra. La corrupción enfangó a un Gobierno que en la década de los 90 daba muestras de cansancio y alejamiento con España y los españoles.

Felipe González, abandonó la Secretaría General del PSOE tras ser derrotado por José María Aznar en las elecciones de 1996. Joaquín Almunia, nuevo Secretario General del PSOE, decide aplicar el sistema para que la militancia elija al candidato que tendría que enfrentarse a José María Aznar dos años más tarde, en 2000. Tras dudar varios meses, Borrell, se presenta a competir con Almunia y es elegido, para sorpresa de propios y extraños, como candidato a la Presidencia del Gobierno. Se inicia así un período convulso en el PSOE, bautizado como “bicefalia”, en el que tienen que convivir dos liderazgos, el de Almunia al frente del Partido Socialista, y el de José Borrell, como candidato a la Presidencia del Gobierno. La crisis de la “bicefalia” acabó el 14 de mayo de 1999, cuando José Borrell presentó su dimisión como candidato a la Presidencia del Gobierno.

En el año 2004 tres días después, del mayor atentado vivido en la historia de España, José Luis Rodríguez Zapatero, devuelve al PSOE al poder. Un gobierno, cuya única obsesión fue acabar con la Tercera España, con la España de la reconciliación y la transición, en la que volvieron los tiempos en que unos eran los malos y otros eran los buenos, la España de la memoria histórica y la España de la crisis, una crisis que como un huracán asoló la economía, lo social y la España de valores. Un Gobierno en el que la palabra Nación “es un concepto discutido y discutible”. En definitiva, un Gobierno que, en vez de ser de principios del Siglo XXI, parecía más del Siglo XX.

Pedro Sánchez | PSC Barcelona
Pedro Sánchez | PSC Barcelona

En 2014, un casi desconocido Pedro Sánchez es elegido Secretario General del PSOE. Las derrotas del PSOE en las 6 citas electorales bajo el liderazgo de Pedro Sánchez propiciando los peores resultados en la historia del partido en las dos últimas elecciones generales y su indisimulado coqueteo con Podemos, para revivir el Frente Popular, dieron argumentos suficientes a sus adversarios internos para intervenir en Ferraz hasta lograr la dimisión de 17 miembros de su Ejecutiva Federal, encabezada por Sánchez y su dimisión como diputado nacional, para evitar su abstención en la votación de la investidura de Mariano Rajoy.

Hoy 21 de mayo de 2017, el PSOE vuelve a unas primarias. Primarias que determinarán si el Partido Socialista Obrero Español, vivirá una época de luces o de sombras. Una época en la que se determinará si el PSOE quiere ser el de Largo Caballero, el de Besteiro o el de Felipe González. Unas primarias que determinarán, si aquel partido fundado en la taberna Casa Labra hace ya 138 años por Pablo Iglesias Posse, decidirá ser un partido de Estado y útil a los españoles o entregarse al otro Pablo Iglesias, a Pablo Iglesias Turrión.

El mayor crimen está ahora, no en los que matan, sino en los que no matan, pero dejan matar”
José Ortega y Gasset