Europa o Puigdemont

5492
Irene González Fernádez
Irene González Fernádez
Comparte
  • 361
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
    361
    Shares

El Tribunal de la la Audiencia Territorial de Scheswig-Holsteinq, una pequeña región del norte de Alemania, ha liberado a Puigdemont finalmente bajo una fianza de 75.000 €. La ANC lleva cuatro millones de euros pagados en fianzas. ¿De dónde sacan el dinero, Montoro?.

Ya sé que dicho Tribunal reconoce que hubo violencia en los hechos que se le imputan al fugado, y que afirma que no existe persecución política en España, ¿alguien necesitaba que esto fuese aclarado desde el exterior de nuestras fronteras?. Pero independientemente de lo que haya dicho este Tribunal alemán, el hecho de la liberación de Puigdemont, el cuestionamiento de facto del procedimiento judicial en España, es un acto de gravísimas consecuencias políticas en la lucha contra el nacionalismo que afecta no sólo a España sino a toda Europa.

Entonces, ¿qué ha sucedido? A mi juicio ha habido una vulneración del derecho comunitario por parte del Tribunal alemán. ¿Por qué?.

La Euroorden, es un procedimiento judicial, que vino en su día a sustituir la figura de la extradición entre los países de la Unión Europea, dentro del marco de “Una Europa sin fronteras”. Dicho procedimiento persigue básicamente acelerar la devolución tras la detención desde otro país de la U.E., de aquellos acusados por delitos graves de forma casi automática. Los delitos que se recogen en la normativa son de ámbito común, y establece que para aquellos delitos no recogidos en la lista por ser poco comunes pero graves, se requiera reciprocidad penal entre ambos países. Es el caso que nos ocupa, el delito de rebelión en España y el delito de alta traición en Alemania, son claramente asimilables.

Entonces, ¿Qué ha pasado? Dos cuestiones, la primera, que el Tribunal alemán se ha extralimitado en el ejercicio de sus competencias al pronunciarse sobre el fondo del ASUNTO, y entrando a valorar el grado de violencia ejercido en el golpe de Estado, cuando esta es una cuestión valorativa de la prueba que corresponde a la Justicia española sentenciar sobre la misma. Y además, el Tribunal de provincias alemán ha determinado que hubo violencia, pudiendo únicamente certificar que los golpistas no ganaron.

En segundo lugar, el Tribunal alemán no sólo se ha extralimitado pronunciándose sobre el fondo del asunto, es que a mi juicio también ha burlado el espíritu de la Decisión Marco del Consejo, que regula el procedimiento de la Euroorden no sólo al  juzgar los hechos sin ser competente para ello, sino además de juzgarlos con  la legislación no aplicable al caso, ya que la ha valorado con los matices del articulado alemán, cuando lo que se ha de comprobar dentro del procedimiento de detención europea es la existencia de reciprocidad punitiva, y en este caso la hay claramente, con mejor redacción en el caso español dicho sea de paso, ya que castiga el golpe de estado sin necesidad de que éste salga vencedor y que no pueda aplicarse la norma, que es lo que viene a establecer la legislación alemana. Por todo ello, es necesario plantear la cuestión prejudicial ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea.

No sé si los magistrados alemanes que estaban de guardia en la tranquila población al norte de Alemania, son conscientes de la violencia vivida en Cataluña para creer que pueden enjuiciarla mejor que el Juez de la gran ciudad del sur de Europa que está dirigiendo la investigación. No sólo se ha estado al borde de un enfrentamiento civil en Cataluña en varias ocasiones, es que se ha organizado, alentado y actuado violentamente contra quienes defienden la Ley, es decir, contra la Guardia Civil, la Policía Nacional, los Jueces que lo investigan, el Rey que defiende el Estado de derecho, los ciudadanos que se manifiestan para dejar de estar perseguidos y contra la Oposición, ganadora de las elecciones en Cataluña.

Esta decisión de liberar al supremacista Puigdemont va a tener unas gravísimas consecuencias no sólo para España, sino para toda Europa, independientemente de lo que haga el Tribunal de Justicia de la Unión Europea si se acaba acudiendo a él, pero la responsabilidad de todo esto no la tiene ni por lo más remoto el Tribunal alemán.

¿A qué está dedicando el tiempo el Ministro de Asuntos Exteriores, máximo responsable de la diplomacia española los últimos meses?. No pregunto por los últimos años porque todos sabemos la respuesta, ocupados en viajes a Cuba y Colombia, ¿verdad?.

Se pueden sacar ya dos conclusiones inequívocas de todo lo sucedido. La primera es que queda mucho camino por recorrer en la construcción de una Europa fuerte, de un proyecto común, que salvaguarde los derechos civiles, la democracia, el Estado de derecho y la libertad de los europeos frente a cualquier tipo de totalitarismo. No queremos más Europa, necesitamos más y mejor Europa.

La otra conclusión es que Mariano Rajoy debió cesar ayer a Soraya Sáenz de Santa María, Vicepresidenta y principal responsable de “la cuestión en Cataluña” como ella ha afirmado. Mariano Rajoy debe dimitir hoy, por no haber hecho absolutamente nada por proteger a los ciudadanos de los totalitarios, siendo su única actuación constatada el apoyo a independentistas sin antecedentes penales para ser presidentes. Intolerable.

Ni Rajoy cesará a Soraya, ni él dimitirá, de ahí que “apoye” y abrace a la que debe dimitir ya sin más demora, Cristina Cifuentes, que esto, también es importante.