Ciudadanos, el partido que crece por sus hechos más que por sus discursos

5057
Fuente: CARLOS TEIXIDOR CADENAS
Comparte
  • 714
  • 170
  •  
  •  
  •  
  •  
    884
    Shares

Los hechos contrastados convencen menos que los  mensajes emocionales y por eso los partidos políticos lanzan sus proclamas en base a ello con una excepción que se llama Ciudadanos. Dice Michael Shermer, fundador y director de la revista Skeptic, que es mucha la “gente que solo cree lo que quiere oír y si los hechos contradicen sus convicciones los ignorará o manipulará para adaptarlos a su ideario” llegando a situaciones tan inverosímiles como afirmar el creacionismo negando la evolución y hasta el ADN, y si hace falta hasta el Holocausto. Así en política nos encontramos todavía hoy quien niega el fracaso del comunismo o del sistema de economía controlada, la del antisistema.

En medio de esta captura del voto de forma emocional, la de los que dicen y prometen lo que la gente quiere oír, surgió un partido político llamado Ciudadanos con una ideología nueva y fácilmente entendible, que habiendo triunfado la globalización y no estando al alcance de España revertir ese sistema, era necesario salvaguardar el bienestar social, el progresismo, llevando el liberalismo al sistema económico para crear la riqueza que se quiere repartir. Es lo que con pequeñas variantes llamadas liberal-demócratas, social-demócratas o liberal-progresistas ha ido triunfando en media Europa hasta recalar en Francia con amplia mayoría. En España fue Ciudadanos quien recogió este testigo y mientras otros como Pablo Iglesias ansiaban el poder en su primera aparición, el líder Ciudadano, Albert Rivera, tomó el camino de los hechos, de imponer el realismo en base a hablar solo de programa, de lo que inevitablemente conduce a caminar sobre la realidad, del pragmatismo, lo que llevó a un proceso más lento que ha despertado en las últimas elecciones Generales y ya con una fuerza incontenible en las recientes de Cataluña. Este innovador partido pactó un programa con el PSOE, luego derribado por Podemos, y más tarde otro con el PP, o con el PSOE en Andalucía y el PP en Madrid, pero siempre pidiendo programa, hechos, y nunca reparto de poder. Esa fue la gran novedad, había llegado alguien que pide para la sociedad, para la democracia, que ofrece ayuda para conseguirlo y que no pide a cambio sillones de esos que pueden transformarse en dinero ayudados por un poco de corrupción.

Si ya es difícil convencer a mucha gente de que los dinosaurios no convivieron con el hombre, más difícil es convencerles de que el camino para solucionar los problemas es profundizar en las realidades que los provocan. Tenemos el ejemplo del Padre de Diana Quer que ha logrado más de 1,5 millones de firmas a favor de la cadena perpetua revisable en solo 7 días, lo que nos dice que existe una mayoría de personas que se mueven por buenos sentimientos. Estas personas son las que animadas por rivales de Ciudadanos no logran entender que este partido se abstuviese sobre mantener esta ley, y es que su novedad está en huir de la demagogia porque en la letra pequeña Ciudadanos explica como con la prisión permanente revisable alguien puede abandonar la cárcel en 15 años porque se ha portado bien y en prisión da la apariencia de estar completamente rehabilitado, mientras que si se eliminan los beneficios penales para determinados delitos cumplirían la pena completa.

Podríamos citar infinidad de casos. Los rivales afirman que Ciudadanos está en contra de subir los salarios, especialmente el mínimo, cuando la realidad es que el asalariado no ansía que le suban el salario bruto sino el neto, el que lleva a su casa, algo que se logra rebajando los impuestos o con suplementos que no sean a cargo del empresario que ha de competir. Lo mismo sucede con las pensiones que se habla de subirlas pero se les pide que devuelvan una parte o simplemente se congelan, cuando simplemente eliminando o rebajando el IRPF ya subirían en poder adquisitivo, pero sobre todo admitiendo que, con alguna excepción, el futuro de las pensiones se ha solucionado en todos los países con aportaciones a planes obligatorios y voluntarios gestionados por el sector privado y que complementas los estatales, además de pasar las pensiones no contributivas a los presupuestos generales, el PGE, como pide Ciudadanos. Solo hay que copiar.

El resumen es que aquello de miente que algo queda, la captura emocional, el ir al sentimiento más que a la razón, funciona muy bien pero los hechos acaban imponiéndose por tozudos y si un partido político se toma el tiempo necesario para que se hagan visibles acabará ganando. Las encuestas están ahí. La gente va comprendiendo que el liberalismo moderno no es el del siglo IXX ni el de Pinochet ni el de Esperanza Aguirre, que el que ahora se ofrece tiene una vertiente progresista novedosa y realista que le sitúa en el centro y no a la derecha ni a la izquierda, por eso para competir hay que desplazarse al centro y abandonar los extremismos, independentismos, racismos, sistemas fracasados o demagogia. Miremos a Francia donde el presidente se ha dado de baja en su partido para ser Presidente de todos los franceses, o a Alemania donde no gobierna la derecha ni la izquierda sino un programa pactado. Mucho me temo que para vencer a Ciudadanos mucho han de cambiar los partidos tradicionales y que si cambian volverá el consenso.